José se había quedado sin trabajo se había descompuesto la lavadora y tenia seis niños, así es que como era carpintero en invierno el trabajo bajaba mucho, por tanto busco una lavadora usada, al fin encuentra un anuncio de una y corre a tratar de comprarla. Cuando hablaba con el dueño de la lavadora quejándose de que sus niños gastaban demasiados zapatos y viendo que esta familia vivía bien pues le dio cierta envidia, hasta que el hombre de esa casa le dice: “tenemos un niño que desde que nació esta paralizado y nunca ha necesitado zapatos, preferiría gastar en zapatos que verle de esa manera”. José sale llorando con su lavadora usada dando gracias a Dios por tanto juguete aunque quebrados en su casa, el desorden que a veces sus niños hacían, que a veces se tropezaba con las cuerdas de saltar de sus niñas y sus muñecos daba gracias a Dios que sus hijos podían correr, hacer travesuras, saltar la cuerda Y NECESITAR ZAPATOS.
El Apóstol Pablo NO nos dice que demos gracias “por” todas las circunstancias sino “ EN” todas las circunstancias. por supuesto no todas las circunstancias de la vida son buenas, pero siempre habrá la oportunidad de dar gracias en algunas circunstancias.
Cuando Robinson Crusoe naufragó en una pequeña isla desierta pensó que habría de examinar lo malo y lo bueno en las circunstancias en las que se hallaba. Comenzó a analizar las cosas buenas y malas: bueno el naufragó pero muchos mas se murieron, estaba lejos de la humanidad pero había suficiente agua, peces y frutos para sobrevivir, no tenia mucha ropa pero no la necesitaba estaba en una isla tropical de clima, no tenia armas para defenderse pero no veía animales peligrosos de que defenderse, y así sigue la lista de problemas pero también de bendiciones. Así que el mismo concluye que no había ninguna condición tan terrible de que quejarse sino que había tantas cosas por las cuales ser agradecido.
Es muy fácil encontrarnos a nosotros mismos en la isla de la desesperación. Tal vez es tiempo de que tomemos un momento y hagamos un INVENTARIO DE NUESTRAS BENDICIONES, Bueno me puedo imaginar que muchos de nosotros TAL VEZ ANDEMOS muy atrasados en reconocer nuestras bendiciones y agradecerlas a Dios.
DE UNA VEZ VA LA PREGUNTA: ¿ y los ateos celebran el día de dar gracias? ¿a quien le dan gracias? ¿ Y tus amigos solo celebran el día del pavo o saben que pueden estar agradecidos por tantas cosas? ¿ y quien les va a instruir si no saben? ¿TU?
Definitivamente nosotros tenemos la tarea de ensenarles a nuestros amigos y familiares que al que le debemos de dar gracias en todas las cosas es a Dios. Nuestra actitud en momentos dificiles es la mejor oportunidad para mostrar a los demas agradecimiento a Dios. No hay mejor manera de atraer a alguien a Cristo que dando un buen testimonio del poder y el amor que solo El nos puede dar.
Asi es gracias por tu comentario BENDICIONES